viernes, 24 de julio de 2009

Mission: burrito, habanero.

Mission -o Misión, en su nombre original- es uno de los barrios más atractivos y con más solera de la ciudad de la bahía. Eso sí, pijuelos y señoritingos no lo disfrutarán tanto, al ser un barrio de clase baja/media-baja, con gente pidiendo, casas de empeño, prestamistas... pero tras esa deprimente fachada subyace una realidad vibrante y deliciosa.
Porque, Mission no sólo es uno de los sitios donde más barato se puede comer en San Francisco; también es donde mejor.

El plan de hoy era sencillo: ir a internet, ver donde se comen los mejores burritos, donuts y falafel de la ciudad e ir -aunque el falafel lo hemos dejado para otro día por motivos que luego entenderéis-.
El sitio de referencia que mejores resultados me ha dado, a nivel personal, es Yelp.com, así que ahí nos hemos dirigido. Tras un corto periodo de búsqueda, ya era evidente que el 90% de los mejores burritos estaban en Mission o en sus alrededores. Aunque entre los restaurantes y tabernas destacaba uno: La Taquería Guadalajara.

La Taquería Guadalajara no está en Mission propiamente, pero sólo por una manzana -24th street-, o sea que está en la zona de influencia. Confesaré que, tras caminar las 3 manzanas que separan el restaurante de la parada de autobuses, viendo pasar dignísimos restaurantes, pero también tugurios siniestros, el que suscribe temía encontrarse con un nido de infecciones con sabrosa comida. Afortunadamente lo primero no podía ser más falso.
Amplio, limpio y con decoración genuínamente mexicana -no esas mierdas que tenemos por Bilbao-. Fútbol en la tele, sillas de madera y cuero repujado, murales con motivos mexicanos... y clientes mexicanos. Todos menos nosotros dos, claro.

Dado que estábamos hambrientos, nos hemos decidido por un super-burrito cada uno y algo de beber. Los nachos y la salsa corren por cuenta de la casa con el pedido y, mientras nuestros super-burritos eran cocinados, a ello nos hemos puesto. Entonces he cometido una de las mayores estupideces más grandes de mi vida:
No sé si conocéis los pimientos habanero. Resulta que son los pimientos más picantes que hay, pero con diferencia. Sin duda alguna. Pues bueno, una de las salsas que había disponibles era a base de habaneros. Amigos, si en un restaurante mexicano con 10 salsas distintas, sólo una advierte "muy picante", por vuestros muertos, hacedle caso.
Pero coño, a mí me gusta el picante, y quería probar los habaneros, así que he cogido mi nacho -técnicamente tortilla chip- y he procedido a untar en, lo que yo creía, una medida razonable; algo así como una quinta parte, ligeramente bañada.
He metido la cosa a la boca y, sinceramente no picaba tanto. Luego ya picaba más. A los dos minutos mi boca era un puto infierno que ni las bebidas ni nada aplacaban. Puro fuego. Tanto que el resto de salsas -mexicanas, picantes, que normalmente algo me harían sudar- ¡ni las he notado! Qué horror.

Bueno, el total del almuerzo han sido unos 15 dólares, precio más que razonable para dos personas en esta ciudad. Pero cuando el camarero nos ha traido los burritos... ¡madre de dios qué moles! Para que os hagás una idea, unos 25cm de longitud, 10 de diámetro y, no exagero, 750gr de peso. ¿El relleno? Frijoles, arroz, salsa, tomate... y carne a elegir. Yo he elegido asada y no me arrepiento en absoluto. DELICIOSO. Ha sido una de las mejores y más baratas comidas que he disfrutado en este país, amigos. Y menudo llenazo... estoy en éxtasis.

Pero no acaba ahí la cosa, no. ¡Y es que resulta que uno de los mejores sitios de donuts está a escasos 100m! ¿El precio? 4 dólares... ¡la media docena! Ahí están, en la cocina, esperando a que el burrito deje sitio.

4 comentarios:

Lery dijo...

Ufffff... yo recuerdo una vez que comí en casa de Hector un filete con pimientos verdes, y te juro que después del segundo pimiento tenía la boca insensible. Nunca lo he pasado peor con algo picante, así que no quiero ni imaginar cómo serám los habaneros esos. Me quedo con los donuts ;)
Ondo pasa en Reno!!!

a2metal dijo...

Es que los nachos damos batalla, esa salsa me gustaría probarla, me encanta el picante y lo que al resto le pica yo ni me entero.

Tienes foto de todo eso?

20R3Mun dijo...

Si a mi me pasa lo mismo, Nacho. Los demás con la boca ardiendo y yo tan tranquilo. Pero si tienes ocasión de probar los habaneros, ojito, en serio. No es que sea el doble de picante, es bastante más.
De hecho mi escala de picantes ha cambiado desde entonces :D

Julio dijo...

Cuando era niño viví tres años en México y un día cometí un error parecido al tuyo. En México la costumbre es restregarte un limón y sal por la lengua, no es muy eficaz, pero te mantiene histéricamente entretenido.